lunes, 14 de enero de 2013

LA MELANCOLÍA DE UNA DISCRETA MAMOPLASTIA


A principios de este año vi "Sin salida", una cosa horrible protagonizada por Nicolas Cage y Nicole Kidman y dirigida por el increíble Schumacher. No hay por donde cogerla, el guión no tiene pies ni cabeza y ellos no sólo están horribles en lo interpretativo, sino también físicamente raros: excesivamente operados, hasta hinchados, como si les acabaran de quitar las vendas justo antes de gritar acción. Notas cómo, tras cada plano, ellos mismos quieren borrar esa experiencia de sus vidas y de su currículum. 
La vi en una sesión golfa sin saber qué iba a ver. No había absolutamente nadie en la sala. Al salir, por un lado, sentí haber perdido el tiempo, mientras el mundo seguía su curso, pero, por otro, tuve la sensación de haber ganado algo, una experiencia plena y consciente en un rincón de la historia que nadie mirará...algo así como estar en el baño mientras en la fiesta sucede lo que todos recordarán, te has perdido LO INOLVIDABLE (a), pero eres el único privilegiado que ha sido invitado a LO OMITIDO (b).

Muchas son las bajas, olvidos y ausencias de este año 2012: el muy poco llorado cierre de los cines Luchana en Madrid, las bajas tailandesas del tsunami (las grandes ausentes en el imaginario de “Lo imposible”), la muerte de Lina Romay y Sylvia Kristel...pero si hay un desaire inaceptable es que nadie apreciase que en “Ghost Rider 2”, Nicolas Cage… ¡¡orinase fuego!!

Esta semana nos titula Jimina Sabadú.



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